sábado, 24 de enero de 2015

Todo contigo, nada sin ti - Capítulo 29.

-Déjalo.
D: ¿Qué pasa, ahora no me quieres?
Agaché la cabeza.
D: Que agaches la cabeza no significa que vaya a cambiar de pregunta.
-Déjame.
D: ¡Di! 
-Jope Dani. ¡No lo entiendes! Que me dejes.
Abrí la puerta y salí dando un portazo.
Bajé a su salón donde estaba Jesús.
J: ¿Qué ha pasado? Te veo con mala cara.
Ignoré lo que me dijo y salí de su casa.
¿Que si quería a Dani? Me han enseñado a no mentir, y sí, le quiero. Pero ¿perdonarle? No lo voy a hacer.
Fui a mi casa y me encerré en mi cuarto.
Recibí un watshapp. Sí, de Dani. Decía:
Mira, no sé cuánto tiempo vamos a estar enfadados, o mejor dicho, tú enfadada conmigo. Pero sé que tarde o pronto, pero en algún momento vamos a volver. Porque, aunque no lo quieras admitir, sé que estás enamorada de Daniel Oviedo, no lo niegues porque sabes que es verdad. Y yo estoy enamorado de ti, cosa que nadie lo va a cambiar, ni siquiera esta absurda discusión. Y que te quiero, te quiero, te quiero y te quiero. Recuerda que no desde la cuna pero sí hasta la tumba. Y como te dije en mi casa eres TÚ la que se ha enfadado. Y ya sé que soy un gilipolllas, un gilipollas por liarme con otra cuando estaba contigo, pero siempre en las relaciones hay muchos baches y este es un ejemplo, y se tienen que superar. Piénsalo.
Casi se me cae el móvil al suelo. Jo-der.
Decidí llamarle.
---- Llamada telefónica ----
D: ¿Sí?
-Hola
D: ¿Andrea?
-Dani
D: Por lo que veo ya has leído lo que te mandé.
-Sí
D:¿Y?
-Dani, ya he decidido algo.
D: Pues dime.
-Mira me has hecho mucho daño y esto no se perdona de la noche a la mañana, pero...
D: (me interrumpió) lo sé, ya sé que lo he hecho mal, pero dame una oportunidad, por favor...
-No me dejaste acabar. Mira, yo te quiero demasiado pero necesito que ahora seamos amigos, de momento.
D: ¿Empezar de cero?
-Se podría decir así.
D: Pf.
-Después ya, lo que surja. Chao Dani, tengo que hacer cosas.
D: Adiós.
---- Fin de la llamada telefónica ----
Yo a Dani le quería, pero tenía que volver a coger la misma confianza que antes y para eso era mejor primero ser amigos, y después ya lo que pase.
Me llamó mi madre desde el salón y bajé.
MM: ¡Andreaa!
-Dimee
MM: A ver, hoy Jesús, Dani y Eva vienen a comer a casa, así que ponte guapa porque vienen en una hora.
-¿QUÉ? ¿LOS TRES?
MM: Claro
-¿Y eso? Yo no bajo de mi habitación.
MM: No no, tu en una hora y estás en el salón sentada en la mesa.
Subí a mi habitación.
-Joder...
Me iba a sentar al lado de Eva o de Jesús, yo a Dani no me iba a acercar. Ya sé que  sólo somos "amigos", pero no sé, seguía enfadada.










martes, 6 de enero de 2015

Todo contigo, nada sin ti - Capítulo 28.

-¿Por qué Dani, por qué me haces esto?-Dije llorando.
D: No aguantaba... necesitaba verte, necesitaba besarte, esa sensación tan bonita de rozar tus labios con los míos... No me controlé y aunque no fuera contigo por lo menos con otra persona.
-Pues que sepas que lo has jodido todo-Seguía llorando.
D: Joder-Se le escapó una lágrima-Andrea por favor, ¿qué puedo hacer para que me perdones?
-¡Yo qué sé Dani! Déjame en paz, ¿quieres?
Me miró fijamente y viceversa. Me estaba perdiendo en esos preciosos ojos marrones...
Sacudí la cabeza.
-Vete por favor-Dije abriéndole la puerta.
D: ¿Ya no estamos juntos?-Lágrimas recorrían su mejilla.
-No.-Dije fríamente.
D: Te quiero...-Dijo saliendo de la habitación.
Mandé un watshapp a Hugo, el que conocí en la discoteca, decía: Hola. ¿Puedes quedar hoy? A las 17:00.
A lo que él me respondió: ¡Hola guapa! Claro, en la plaza.
Pasó el tiempo, ya eran las 16:30, así que me tenía que arreglar. Me puse unos leggings, una camiseta y unas vans. Me eché algo de rímel.
Bajé al salón.
Avisé a mi madre por un mensaje de que iba a salir y fui hacia la plaza.
Ya veía a Hugo a lo lejos.
Hugo: Hola guapa
-Hola
Nos dimos dos besos.
H: ¿Y esta quedada así de repente? Jajaja.
-Necesitaba estar con alguien.
H: ¿Te pasa algo, cielo?
-No... pero qué digo, pues claro que me pasa. Es que... si te lo digo...
H: Dímelo.
-Tú no sabías que yo... tenía novio, pero, hemos discutido.
H: ¿Pero no te liaste conmigo la otra vez?
-Ya lo sé, y eso es lo que me define como una completa gilipollas. Pero... ya no estoy enamorada de él-Esto último me costó decirlo, porque lo que había dicho era más falso que una moneda de 3 euros.
H: No lo eres. Si ya no estás por él, no hay ningún problema, ¿no?
-Supongo que no.
H: Pues ya está, te puedo preguntar por qué discutisteis?
-Me puso los cuernos.
H: No te merece.
Sus manos rozaron mi mejilla, nos íbamos acercando cada vez más... nuestros labios encajaron como dos piezas de puzzle, como si estuvieran hechos para juntarse. Nos empezamos a liar...
Pero, joder... mi suerte es tan mala que justo en ese momento pasó, ¿adivináis quien? Dani. Bueno, en realidad, ya no estábamos saliendo, no tenía por qué preocuparme... ¿O sí?
Se nos quedó mirando con los ojos llorosos. Era incapaz de verle así...
-Hugo... otro día nos vemos.
H: ¿Te vas?
-Sí. Mis padres... me están esperando en casa.
H: Bueno, pues aquí para todo.-Me intentó besar pero le esquivé.
-Adiós.
Se fue.
Dani seguía allí. Me acerqué a él.
-Dani...
D: Déjame. No quiero saber nada más de ti. 
-Dani por favor.
D: ¡Que te vayas con tu novio! ¡Que me dejes en paz ya joder!
Se fue corriendo a su casa.
-¡Dani!
Le seguí.
Vi como entraba.
Intenté abrir la puerta pero mierda, estaba con cerrojo.
Mandé un watshapp a Jesús diciendo que me abriera la puerta y eso hizo.
J: ¿Andrea?
-¿¡Y Dani!?
J: En su habitación.
Subí a su cuarto, por suerte, estaba abierto.
Estaba en su cama con el móvil llorando.
-Dani...
Se dio la vuelta.
D: ¿Cómo has entrado?
-Por Jesús.
D: Jesús es imbécil o mastica leche. Vete.
-No me voy a ir. Tengo derecho a estar con más chicos. Al igual que tú lo tienes para estar con chicas. Ya no estamos saliendo. Rompimos.
D: Tú rompiste conmigo, que es diferente. Yo te sigo queriendo como el primer día ¿vale? Pero ya olvídate de mí.
-¿Cómo me voy a olvidar de ti si estás así?
D: ¡Que me dejes en paz!
-¡Que no te voy a dejar en paz!-Dije poniéndome encima suya y mirándole fijamente.
-Ya no estamos saliendo, pero eso no significa que no te quiera.
Dani me miró.
D: Bésame.
-¿Qué?
D: Que me beses.
Hice lo que me dijo. Un beso perfecto de dos minutos. Nos separamos por falta de oxígeno.
Me bajé.
D: Puedes quedarte así.
-Déjalo.
Muchas gracias por leer mi novela :')
Instagram: @celiiab_ @guapetonasdedanisu__