D: ¿Qué pasa, ahora no me quieres?
Agaché la cabeza.
D: Que agaches la cabeza no significa que vaya a cambiar de pregunta.
-Déjame.
D: ¡Di!
-Jope Dani. ¡No lo entiendes! Que me dejes.
Abrí la puerta y salí dando un portazo.
Bajé a su salón donde estaba Jesús.
J: ¿Qué ha pasado? Te veo con mala cara.
Ignoré lo que me dijo y salí de su casa.
¿Que si quería a Dani? Me han enseñado a no mentir, y sí, le quiero. Pero ¿perdonarle? No lo voy a hacer.
Fui a mi casa y me encerré en mi cuarto.
Recibí un watshapp. Sí, de Dani. Decía:
Mira, no sé cuánto tiempo vamos a estar enfadados, o mejor dicho, tú enfadada conmigo. Pero sé que tarde o pronto, pero en algún momento vamos a volver. Porque, aunque no lo quieras admitir, sé que estás enamorada de Daniel Oviedo, no lo niegues porque sabes que es verdad. Y yo estoy enamorado de ti, cosa que nadie lo va a cambiar, ni siquiera esta absurda discusión. Y que te quiero, te quiero, te quiero y te quiero. Recuerda que no desde la cuna pero sí hasta la tumba. Y como te dije en mi casa eres TÚ la que se ha enfadado. Y ya sé que soy un gilipolllas, un gilipollas por liarme con otra cuando estaba contigo, pero siempre en las relaciones hay muchos baches y este es un ejemplo, y se tienen que superar. Piénsalo.
Casi se me cae el móvil al suelo. Jo-der.
Decidí llamarle.
---- Llamada telefónica ----
D: ¿Sí?
-Hola
D: ¿Andrea?
-Dani
D: Por lo que veo ya has leído lo que te mandé.
-Sí
D:¿Y?
-Dani, ya he decidido algo.
D: Pues dime.
-Mira me has hecho mucho daño y esto no se perdona de la noche a la mañana, pero...
D: (me interrumpió) lo sé, ya sé que lo he hecho mal, pero dame una oportunidad, por favor...
-No me dejaste acabar. Mira, yo te quiero demasiado pero necesito que ahora seamos amigos, de momento.
D: ¿Empezar de cero?
-Se podría decir así.
D: Pf.
-Después ya, lo que surja. Chao Dani, tengo que hacer cosas.
D: Adiós.
---- Fin de la llamada telefónica ----
Yo a Dani le quería, pero tenía que volver a coger la misma confianza que antes y para eso era mejor primero ser amigos, y después ya lo que pase.
Me llamó mi madre desde el salón y bajé.
MM: ¡Andreaa!
-Dimee
MM: A ver, hoy Jesús, Dani y Eva vienen a comer a casa, así que ponte guapa porque vienen en una hora.
-¿QUÉ? ¿LOS TRES?
MM: Claro
-¿Y eso? Yo no bajo de mi habitación.
MM: No no, tu en una hora y estás en el salón sentada en la mesa.
Subí a mi habitación.
-Joder...
Me iba a sentar al lado de Eva o de Jesús, yo a Dani no me iba a acercar. Ya sé que sólo somos "amigos", pero no sé, seguía enfadada.
Decidí llamarle.
---- Llamada telefónica ----
D: ¿Sí?
-Hola
D: ¿Andrea?
-Dani
D: Por lo que veo ya has leído lo que te mandé.
-Sí
D:¿Y?
-Dani, ya he decidido algo.
D: Pues dime.
-Mira me has hecho mucho daño y esto no se perdona de la noche a la mañana, pero...
D: (me interrumpió) lo sé, ya sé que lo he hecho mal, pero dame una oportunidad, por favor...
-No me dejaste acabar. Mira, yo te quiero demasiado pero necesito que ahora seamos amigos, de momento.
D: ¿Empezar de cero?
-Se podría decir así.
D: Pf.
-Después ya, lo que surja. Chao Dani, tengo que hacer cosas.
D: Adiós.
---- Fin de la llamada telefónica ----
Yo a Dani le quería, pero tenía que volver a coger la misma confianza que antes y para eso era mejor primero ser amigos, y después ya lo que pase.
Me llamó mi madre desde el salón y bajé.
MM: ¡Andreaa!
-Dimee
MM: A ver, hoy Jesús, Dani y Eva vienen a comer a casa, así que ponte guapa porque vienen en una hora.
-¿QUÉ? ¿LOS TRES?
MM: Claro
-¿Y eso? Yo no bajo de mi habitación.
MM: No no, tu en una hora y estás en el salón sentada en la mesa.
Subí a mi habitación.
-Joder...
Me iba a sentar al lado de Eva o de Jesús, yo a Dani no me iba a acercar. Ya sé que sólo somos "amigos", pero no sé, seguía enfadada.
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